|
Por el Dr. Aldery Nelson
Rocha anelsonroch@hotmail.com
¿Qué
es evangelio eterno? Es el mismo evangelio que
predicamos. No hay otro Evangelio, sino este que le
importa que todos se salven. "Evangelio eterno" es
una frase que aparece en Apocalipsis 14:6. Este
Evangelio será el mismo en la Gran Tribulación y
será predicado por los ángeles. La Iglesia no estará
en la tierra; por un momento, una puerta muy grande
se abrirá, muchos serán salvos.
Si
esperamos que todo el mundo venga a oir el Evangelio
antes de la venida de Jesús, en el arrebatamiento,
corremos el riesgo de no ver cumplida la promesa de
que él vendrá. Todos saben que casi en todo el mundo
se ha escuchado el Evangelio, desde que comenzó a
ser anunciado, si consideramos Romanos 10:16. Pero
no todos obedecen al Evangelio. Muchos que lo
encuentran son los que no lo están valorizando (Ro.
10:20); Romanos 10:1:21 es un relato histórico del
rechazo de Israel y de la aceptación de la Iglesia.
pero el relato profético todavía no temina. Muchos
todavía están recibiendo a Cristo. La reina de Sabá
será un gran testigo contra aquellos que se escudan
con justificaciones: "Por mí no preguntaban". "En
verdad la venida de Jesús en el arrebatamiento, no
está condicionada a la predicación del Evangelio a
todo el mundo. Si así fuera, sería una bendición.
Jesús no dijo que todas las gentes testificarán del
Evangelio, pero dijo que el Evangelio sería
predicado a todo el mundo para testimonio de todas
las naciones. Esto es, de cada nación o tribu,
habría un salvo. La segunda venida, en su segunda
etapa, comenzará después de la predicación del
Evangelio a todo el mundo; y esto acontecerá a un
espacio determinado de siete años. El Evangelio será
predicado a los cuatro vientos de la tierra.
VENTAJAS que llevarán al
gran cumplimiento de Mateo 24:14:
1) La caída del comunismo dejará un vacío muy
grande en el corazón de más de 24 poblaciones
mundiales. Este pueblo no estaba aconstumbrado a
señales y maravillas que serán operados en ese
tiempo de parte de Dios. Este pueblo no creía en la
resurrección de los muertos y con sus propios ojos
lo verán (Ap. 11:11; 14:6) y creerán en Dios. El
texto de Romanos 10:13––14, será cumplido en escala
universal, gracias a los enviados de Dios en ese
tiempo (Ap. 14:6––7; Ro. 10:13––18).
2) La predicación del Evangelio será hecho a
través de ángeles (Ap–– 14:6––7).
3) El hecho de la queda de Babilonia (Ap.
17:8), traerá mucha alegría aquellos que vendrán por
la persecusíon de esta falsa iglesia contra los
testigos de Jesús (Ap. 17:6). La queda de la Gran
Babilonia será un gran testimonio a favor de la fe
de muchos hombres, pues cuando ésta caiga, la falsa
idea religiosa y corrupta que las naciones tenían
hasta aquel momento como Dios; y sabrán que aquella
organización Religiosa, falsa nada tenía que ver con
Dios (Ap. 14:8).
4) La predicación de los ángeles fortalecerá
la fe de aquellos que no aceptaron recibir la imagen
de la Bestia (Ap. 14:13).
El
testimonio de aquellos que se rehusaren aceptar las
ordenes del Anticristo y del Falso Profeta recibirán
la muerte como respuesta. Las señales de Dios en ese
tiempo serán maravillosas. Estos santos muertos
serán parte de los salvos que verán resucitar en el
fin de la Gran Tribulación (Ap. 20:1––5). Estos son
los "escogidos" son testigos de Jesús en todo el
mundo. No serán solamente judíos, pues todas las
razas de que la Biblia habla de las trompetas
generalmente en el Nuevo Testamento, tiene relación
a la resurrección. Muerte y resurrección no serán
palabras extrañas en la Gran Tribulación, pues los
dos testigos pasarán por este proceso maravilloso
para testimonio de todas las gentes. Las almas de
los santos vistas en gloria (Ap. 7:9––17) que
representan todas las naciones, tribus y lenguas son
salvas en ese periodo. Todos ellos trayendo vestidos
blancos manchados recordando el tiempo de prueba por
el cual pasaron, prometidos también a los
arrepentidos de la situación de frialdad de los
laodiceanos (Ap. 3:18––22). Algunos aseguran que la
última Iglesia de Apocalipsis es una iglesia
apóstata. Pero ésto es muy radical. No podemos
confundir a los santos salvos desde el periodo con
los participantes del remanenete (Ap. 7:6––8). los
144 mil judíos tiene una relación íntima con la
nación de Israel durante la Gran Tribulación. Pero
el Evangelio será predicado hasta el fin. En cierto
sentido, aquellos que creen que la venida de Jesús
solamente será posible si hubiere una predicación
total del Evangelio a todas las gentes, están en lo
cierto. Pero el arrebatamiento de la Iglesia, que
también es la "Venida de Jesús" no está condicionado
a este hecho.
5) ¿Quién predicará el Evangelio antes del
fin?
Habrá salvación durante la Gran Tribulación, porque
habrá muertos santos y serán resucitados después de
la Gran Tribulación juntos con los dos testigos, ya
dijimos que son estos muertos. Son aquellos que
testificaron de Cristo y que no aceptarón el
compromiso con la marca de la Bestia (Ap. 13:15;
14:18––13)Ellos deberan escuchar el evangelio. ¿A
través de quién pasará ésto?
6) A través de los ángeles ( Ap. 14:6––7).
Algunos hayan esto imposible e inacreditable. Pero
no es un hecho común. Los propios ángeles ya
actuaron en el Viejo Testamento como transmisores de
Buenas Nuevas, inclusive en el inicio del Evangelio,
cuando no había testigos del Evangelio entre los
hombres. Podemos ver a los ángeles anunciando Buenas
nuevas y salvando a Lot juntamente con sus hijas de
la destrucción de Sodoma (Gn. 19). Muchas veces
ellos fueron el único medio de comunicación de Dios
con los patriarcas en medio de naciones perversas,
cuando no había testigos, a no ser ellos mismos.
Después el derramamiento del Espíritu Santo ellos no
se ocupan más con el anuncio de las Buenas Nuevas,
porque esa es una tarea de la Iglesia. Aunque el
Señor no hubiera permitido que los ángeles
predicaran el Evangelio, ellos podrían decirnos
dónde están los que necesitan escucharlo. En el caso
de Cornelio, el ángel no le predicó el evangelio,
pero le reveló a Pedro donde había un hombre
necesitado (Hch. 10.3––6).
7) ¿Por qué los ángeles?
En
primer lugar, la iglesia no estará presente. En
todas las dispensaciones, los ángeles marcarán su
presencia de alguna forma. Solamente en la
dispensación de la gracia a las personas parecen no
creer en los ángeles. Muchos creyentes son
verdaderos saduceos. Los saduceos no creen en estas
cosas.
El
tiempo de la gracia inició con el derramamiento del
Espíritu Santo y es el único periodo de las
dispensaciones que la actuación de los ángeles no
está relacionada con la predicación del Evangelio.
Debe haber una razón muy especial para eso. Fue en
esta dispensación que el Espíritu Santo fue dado de
forma completa. Los ángeles actuán de forma completa
cuando actuán de forma invisible. El Espíritu Santo
nos ayuda en nuestras necesidades espirituales, pero
los ángeles nos ayudan en nuestras necesidades
materiales (He. 1:14). El principal enviado del
Señor en esta dispensación es el Espíritu Santo,
pero ésto no anula la obra de los ángeles. En los
días de Jesús, él fue lleno del Espíritu Santo, fue
guiado por el Espíritu Santo y también fue
alimentado por ángeles, dependió de ellos (Jn.
1:51). Con esto podemos comprender una de las
principales ocupaciones de los ángeles, después del
arrebatamiento de la Iglesia en función de
predicadores del Evangelio, pues el Espíritu Santo
es el gran responsable de que la plena operación del
error no avance (2 Ts. 2:6––7). En el arrebatamiento
de la Iglesia, el Espíritu Santo será quitado
también de su forma completa de en medio de los
hombres, aunque sea manifestado como en otras
dispensaciones, esporádicamente. Esto significa que,
en los días de la Gran Tribulación, algunos ángeles
tendrán funciones que ya les fueron encomendadas
antes por Dios. Pues en verdad, estos serán tres
años que proclamarán el Evangelio y al mismo tiempo
el juicio de Dios.
8) Resultados de la predicación de los
ángeles:
Una gran multitud en el cielo (Ap. 19:1––2). El
Señor dará venganza a los santos que murieron en ese
tiempo. Muchos no adorarán a la Bestia (Ap. 20:4) y
reinarán con Cristo. La Gran Ramera se enfurecerá
contra los testidos de Jesús (Ap. 17:6). Muchos
saldrán victoriosos de la Bestia, aunque hayan
pasado por la muerte (Ap. 15:2––4). Muchos habrán
escuchado la predicación de los ángeles y esperarán
pacientemente la muerte, bienaventurados los
muertos. Ellos aparecen en Apocalipsis (Ap.
14:6––13). Con los santos de Dios, tanto judíos como
gentiles, el Anticristo hará guerra (Ap. 13:7).
Satanás perseguirá a los santos, los testigos de
Jesús.
La
visión de los mártires en la Gran Tribulación será
grande (Ap. 7:9––17). Muchos serán los muertos que
morirán por amor a la Palabra de Dios (Ap. 6:9––11).
Aunque todos pasen por la muerte, todos serán
salvos.
"Después de esto miré, y he aquí una gran multitud,
la cual nadie podría contar, de todas naciones y
tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del
trono y en la presencia del Cordero, vestidos de
ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban
a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a
nuestro Dios que está sentado en el trono, y al
Cordero (Ap. 7:9––10). "Al que venciere, le daré que
se siente conmigo en mi trono..." (Ap. 3:21). |